Arterialización de las venas: opción para salvamento

 

Salvamento del pie diabético isquémico con la arterialización de las venas del pie (Técnica Dr. Lengua). Nuestra experiencia inicial en el Hospital General de Tampico SSA.

 

Ramos HG, Mar CHR, Reman PA, Pacheco GC, Garibaldi IM.
Servicio de Cirugía General, Hospital General de Tampico “Dr. Carlos Canseco”
Introducción: La revascularización arterio-arterial en el pie diabético isquémico, no siempre es posible por aspectos técnicos o económicos. Existe como opción para el salvamento de la extremidad, la arterialización venosa periférica que consiste en un puente de vena invertida anastomosada a una arteria proximal permeable a una vena del pie, por debajo de uno u otro maleolo como lo establece la técnica del Dr. Francisco Lengua. El objetivo de este trabajo es comunicar nuestra experiencia inicial en el Hospital General de Tampico “Dr. Carlos Canseco”, SSA.

 

Material y métodos: En este trabajo prospectivo y descriptivo, noviembre del 2006 a junio 2007, se incluyeron 8 pacientes, 6 hombres y 2 mujeres, entre 54 y 73 años de edad con diabetes mellitus tipo 2 de más de 17 años de evolución; dos de los ocho pacientes se encuentran en programa de diálisis peritoneal; otro con marcapaso por bloqueo AV durante 4 años; todos fueron clasificados según Fontaine como estadío IV y con lesiones Tipo C de predominio angiopático, según la Clasificación Hospital General de Tampico para lesiones del pie diabético; registraron alteraciones angiográficas en una o dos arterias de la pierna. Todos los pacientes y sus familiares
fueron informados del tipo de procedimiento y aceptaron firmar el consentimiento. Se tomaron en cuenta los criterios de éxito que establece el Dr. Lengua que son: mantener el puente permeable mínimo por un mes, con supresión de dolores y cicatrización de lesiones con o sin amputación parcial del pie y, persistencia de los beneficios aún después de la oclusión espontánea del puente, así como la definición de salvamento que establece la TransAtlantic Society Consensus (TASC), conservar una extremidad funcional después del tratamiento de la isquemia critica con al menos parte del pie sin necesidad de una prótesis. En el postoperatorio inmediato y tardío han sido monitoreados con ultrasonido doppler por lo menos una vez por mes y se mantendrán en control por un año, para cumplir con el criterio de evitar la pérdida de la pierna como mínimo de un año.

 

Resultados: Seis de ocho pacientes mantienen flujo en el by-pass pero todos conservaron su pie hasta la fecha, desapareció el dolor isquémico y las lesiones cicatrizaron con manejo de cura húmeda. Uno fue reintervenido por dehiscencia de la anastomosis distal. No se registraron alteraciones sistémicas. Respecto a las lesiones, dos pacientes necesitaron amputación transmetatarsiana; uno, amputación de Chopart; uno, amputación del 3º y 4º rayo; uno, amputación del 5º rayo y tres desbridaciones amplias. Cuatro de los defectos fueron reconstruidos con injertos de piel, dos con colgajos y dos por granulación. El promedio de hospitalización después del procedimiento fue de 8 dias.
Conclusiones: El objetivo de conservar una extremidad funcional ha sido logrado hasta la fecha en nuestros primeros ocho pacientes. Mantienen buena calidad de vida al desaparecer el dolor claudicante. Los costos y gastos fueron mínimos. Consideramos que la revascularización con la técnica de arterialización de las venas del pie debe considerarse como una opción válida ante la situación económica de los hospitales de nuestro país y el estado con que ingresan pacientes marginados.

 

Publicado hace 25th September 2012 por diabeticfoot tampico

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